
Para qué tanto brinco, estando el piso tan parejo? Cuando una señora que usaba un delantal dijo eso, por alguan razón no pude olvidarme nunca de su cara, y lo interpreté, a los 8 o 9 años que tenía, en dos vertientes: o eres una persona que adora el drama, o eres una persona conformista. Y entonces pensé que tal vez un sano punto medio, con un drama que tal vez saborice de vez en cuando no está mal, ni tampoco conformarse, un poco tal vez, como ella, que tenía todos los años del mundo haciendo tortillas. Y tal vez eso la hacía feliz, y entonces era suficiente. Entonces, por eso no brincaba. Es como la historia del carro rojo. ¿Cuál es el punto que me hace feliz?
Aquí huele a un químico para el suelo, que queda a unos centímetros de mi nariz por estar junto a las escaleras, eso definitivamente no me hace feliz. Pero si me lo hace saberme en viernes. Tenerte, tenerlos.
ANOTACIÓN DE LA FOTO: La historia de los cerditos es muy larga de contar, pero se peude resumir yendo a http://www.antesdequesemeolvide.blogspot.com/, el blog de Tania, de quien aprendo que la solemnidad no sirve de nada y en quien a veces me redescubro cuando veo su cara cuando tiene que hacer una nota que odia.
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