martes, marzo 24, 2009

Pesadilla

Era el strip, como si estuviera sobre la torre del Paris, o sobre la terraza del Planet Hollywood, pero alcanzaba a ver hasta el Circus Circus. Entraba un mensaje a mi celular y él me decía que estaba temblando porque necesitaba algo, que si no iba se moría. Y yo corría desde el Caesars hasta el Circus, pero mis pies flotaban, pero no dejaba de verlo tirado frente al Sluts of Fun o como se llame, convulsionando. Pensaba en comprarle algo, pero luego desechaba la idea porque no hay idea más estúpida. Y moría mientras yo lloraba desesperado, porque no sabía si podía traerlo de regreso a México, pero sobre todo poruqe moría y no había estado ahí para él. Y pensaba en sus hijos, y en cómo iba a decirles, y de qué iban a vivir. Y cómo iba a vivir yo sabiendo que los amigos se cuentan con una mano.

Diosidencias

Casi que no hay palabra que no me suene más extraña. La escuché hoy cuando vi a Anita después de casi 10 años, y la viví el fin de semana antepasado en Veracruz. Joel tiene a un psicólogo hace 5 o 6 años llamado Mario. Hemos hablado de lo que él le dice casi siempre que hablamos por teléfono, por msn o en Veracruz. De visita allá, le pedí que me llevara a saludar a mi Aby, la abuela de Adolfo a su casa del puerto. Sólo Ivonne y yo nos bajamos del carro, y mi compadre, mi ahijado, mi comadre y la vecina que se unió al tour luego de Las Américas esperaron fuera. Descubrí a Aby en su jardín, y le llevé gardenias. Ella a cambio me cantó y me dijo que era la flor de su noviazgo. No me lo dijo, pero supe que sospechó que Adolfo me había dicho, pero no fue así. Yo sólo las vi en el centro de Boca del Río, y supe que eran para ella. Nos abrazamos fuerte, conoció a Ivonne, que es una especie de Aby con 50 años menos, y nos instalamos en su sala. Un hijo de ella estaba de visita con su familia. Conocí al abuelo, vi fotos de Adolfo con cachetes cuendo tenía 3 años, y no dejé pasar de tomarle fotos a las fotos para molestarlo después. Subí las cajas que le enviaban, abracé a Aby como si quisiera llevarla conmigo y nos fuimos.

Al subir al carro, Joel me dijo que creía que en esa casa había crecido Mario, su terapeuta que está a punto de dejar de serlo porque se volvieron amigos. Y entonces hice clic. ¡Ortiz Rovirosa! Conocía a Mario desde hacía años, y acababa de saludarlo sin saber que era él. Nunca se me ocurrió pensar que era tío de Adolfo, y le llamé para confirmarlo. Joel le llamó a Mario y le dijo, lo recuero como si estuviera oyéndolo ahora: "Ese David que acabas de saludar en tu casa, que fue a ver a tu mamá, es el compadre que ha salido en las terapias". Regresamos a hacer evidente la coincidencia, y Mario, quien me había dicho cuando me conoció que me imaginaba más grande, ahora me dijo que me imaginaba más pequeño. El mundo no es un pañuelo, lo que le sigue!

Ya hace una década atrás, en el canal en Villahermosa tenía un cuadro en mi oficina de los pantanos de Centla, que se formaban con las iniciales LRW. Leandro Rovirosa Wade, ex dueño del canal, ex gobernador de Tabasco, primo de mi Aby.

And we were a part of it










Antes de partir, ya se veía la tónica de la escapada a media crisis. Eran la 1 y teníamos que levantarnos a las 2, y nadie se había dormido en la casa Chonty Patlán. En el aeropuerto, un taxi llegó a una terminal, otro a otra. La diversión, las epitomeces y el desfogue estaban garantizados.


Ya en NY, un taxista dominicano nos ahorró el metro de camino al Pod por 75 dólares.
Entonces las visitas obligadas al "Waldos" y las posturas que Natalia preparó especialmente para el viaje empezaron. Y también el dolor de pies. La hordirijilla bien podía haber sido asiática, porque no había caca de perro a la que no tomara fotos. Y la hordirijilla tomó café quemado de un dólar, y la hordirijilla preparó el pastel sorpresa para la mañana siguiente en Central Park. y la hordirijilla se emborrachó. Bien y bastante. Bueno, la mitad. La otra mitad cuidó a sus respectivas parejas. Yo fui del grupo de los vomitones. 15 veces para ser exactos. Más flaco y más crudo que nunca, Central Park me curó al día siguiente con un ritmo dominicano-reggetonero-jamaiquino entre hula hulas, justo después de Bethesda, en donde jamás he dejado de arrojar un penny pidiendo imposibles, de esos que casi duelen.
Y regresamos más pobres, pero más ricos en espíritu. Más cansados, pero con más ganas de cansarnos en esos menesteres. Y relajamos el alma.
- "¿Te puedo decir algo David?"
- "Alguna vez no has podido?"

martes, marzo 03, 2009

I want to be a part of it











Todo empezó de alguna forma que no puedo recordar. Cuando acordé, eran ya parte de mi vida y había una foto de ellos en algún portarretrato de mi casa. Hoy, prueba superada en Valle de que podemos pasar un fin de semana juntos y no matarnos, estamos empacando para Nueva York.

Natalia es como un yo mío en una mujer. No puedo mentirle, ni ella puede mentirme, y no seguiría trabajando aquí si no fuera porque ella hace la diferencia. Ray vino en paquete. Admiro y ansío ver la vida con el desparpajo que la ve. Todo es un gachón, o un chompson, o de nuevo un gachón. Todo es genérico en él, menos él. Con Tania no recuerdo cómo la rutina nos hizo amigos. Admiro su capacidad de ayuda sin falsa humildad, cómo se reinventa, cómo puede con todo lo que le pongas en frente. Jhon es aún el que conozco menos, pero su nobleza está en su sonrisa. No necesito presentaciones con él, tiene el alma que Tania justo necesita.

Y TÚ, compañera de 36 mil batallas, amiga del lobo estepario que no se entiende a sí mismo no puedo más que decirte que vi tanto en ti, que no pude menos que hacerte mi esposa. Me lleno la boca de decir cuánto te admiro, cuánto te amo.

Allá vamos NY, con nevadas turbulentas y un dólar casi en 16, allá vamos, porque queremos que al ser un poco parte de ti, un poco de ti se quede también en nosotros. Porque queremos generar anécdotas, porque queremos, y necesitamos, sabernos amigos.