Algo tan corto y tan significativo, debe llegar a un fin.
Los hombres siempre tenemos algo que decir, a veces hasta en el silencio mismo, gritamos y nos escuchamos lo hablando no nos atreveríamos.
La segunda frase es otro cantar. Nada puede el hombre contra lo insurrecto, ni contra el deseo muerto, ni contra el alma que se cierra a recibirnos. A veces es mejor dejar marchar ese instante y dar vuelta, por dos motivos, primero: si la fe es grande y el amor más grande aún, siempre se puede volver sobre los pasos e intentar una vez más; el segundo, y doloroso por lo que es y significa, marcharse, seguir adelante sin voltear atrás, llevarse en la memoria los malos y buenos momentos para aprender de ellos.
Todo dista caballero, de dos... ese es el secreto.
Algo tan corto y tan significativo, debe llegar a un fin.
ResponderBorrarLos hombres siempre tenemos algo que decir, a veces hasta en el silencio mismo, gritamos y nos escuchamos lo hablando no nos atreveríamos.
La segunda frase es otro cantar.
Nada puede el hombre contra lo insurrecto, ni contra el deseo muerto, ni contra el alma que se cierra a recibirnos.
A veces es mejor dejar marchar ese instante y dar vuelta, por dos motivos, primero: si la fe es grande y el amor más grande aún, siempre se puede volver sobre los pasos e intentar una vez más; el segundo, y doloroso por lo que es y significa, marcharse, seguir adelante sin voltear atrás, llevarse en la memoria los malos y buenos momentos para aprender de ellos.
Todo dista caballero, de dos...
ese es el secreto.