jueves, agosto 28, 2008

Qué bueno es ponerse de buenas

Me rasco la cabeza porque siento una especie de deuda conmigo ahora que releí un poco del blog, cosa que casi nunca puedo hacer. Me fui a una liga de un blog regio que me late mucho, y que hasta me pone de buenas, porque tal vez era un poco yo antes de caer en las garras del "amargato". Tengo la luz blanca del periódico sobre la cabeza, y a unos pasos a la derecha, arriba, De la Vega intenta parecer interesado en un fax (¡quién envía un fax, por Dios!) que le enseña alguien, mientras espero que Renata avance con la diseñada y me pase algunos printers para calmar mi sentimiento de culpa de no irme a dormir sin haber revisado nadita de nada del especial de Spa.

Tengo una de esas sensaciones raras, ocultas, casi de vómito, que me dicen que algo anda poniéndose en su sitio de nuevo. Espero. Quiero. Casi ordeno, pero a ver si el de arriba no se enoja, pero de verdad Chuchín, ¡qué duro me ha dado la tambora! Me dicen que son los 30, que la crisis de la 'edá', (tendría que ser con doble comilla según el manual de estilo pero me vale madres), pero creo que en realidad es esto, lo que ha hecho el periódico de mí, o lo que yo le he permitido que haga conmigo. No soy más que un simple editor de tiempo completo, harto de sí. No puedo leer un anuncio sin detectar faltas de ortografía, de estructura, y me caga y me cago. ¡Ké hueva me doy carajo! Entonces, como la cosa anda muy negativa, decidí hacer el esfuerzo extrahumano de intentar no dejarme vencer, y llegar a poner Los Simpson ante la mirada inquisitva de Ivonne, o peor aún, la temida pregunta: ¿podemos poner otra cosa?

Tons, me fui al psyco, a la nutrióloga, me metí al equipo de voley, me anoté a la carrera de Nike (leáse me anoté) y el sábado voy a la marcha (nótese otro de mis hartazgos en esta ciudad en la que pagas por estacionarte en la calle, y de camino al cine ves la muerte de alguien). Hoy, 4 kilos menos, bastante revotrilado, paxilado y tafilado, es increíble pero me siento mejor!!! Hasta estoy planeando, sí, siempre sí, hacer el cuernavacazo de 30, porque nunca pasé peor cumpleaños.

Pausa como de media hora después, sigo. Abe, hermano, un abrazo desde acá por tu mamá. Adolfo, las interrupciones de risa sí se agradecen fregao! Iv, Gabriel, que bueno es escucharlos en la distancia emocional que hemos puesto; señor mensajero, gracias por traer una horda de cosas que no estoy seguro si abriré. Bueno, ya no sé en que estaba, pero quería, de algún modo, inclinar la balanza hacia el hecho de que ya no estoy tan depre como en posts anteriores, para que si algún día por accidente me releo, no sienta pena de mí.

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