Soy un tipo privilegiado. Me pagan por hacer lo que más disfruto en la vida (no, no por masturbarme). Leo libros antes que nadie, y debo darme a la tarea de buscar personajes, que cuando menos, puedo describir como interesantes.
Hoy la personaje interesante fue grandilocuente (no sé bien qué siginifica, pero es una palabra divertida y suena perfecto para este caso, y qué hueva goglearlo). La Mariposa Azul, como le pondré, llegó con una sonrisa de Mona lisa, verso sin esfuerzo, y de inmediato algo reaccionó en mi cuerpo (que no, que no fue esa parte del cuerpo).
Apenas puedo describir la magia, además de las coincidencias, las "Diosidencias". Tenía mucho tiempo, por no decir que nunca, que no sentía tal nivel de emoción por un nuevo libro.
Que siempre que me tope con la grandeza, tenga la capacidad de reconocerla, y abrazarla.
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