Llamada telefónica a las 9.45 am (sólo a mi se me ocurre arrancar así la semana)
- ¿Buenos días, me da su número de contrato?
- Acabo de teclearlo para que usted me respondiera, pero va de nuevo.
Se lo doy.
- ¿A nombre de quién está?
Le respondo.
- ¿En qué le podemos ayudar?
- Quiero cancelar mi servicio de internet.
- ¿Por qué razón?
- Porque ya no lo quiero
- ¿Hay algo que podamos hacer para mejorarlo?
- Sí, quitarlo por favor.
- Le comunico con la persona adecuada, un momento.
- Señorita, el conmutador decía que era usted la persona adecuada...
- Sí, pero le comunico a alguien más adecuada.
Musiquita de espera de Cablevisión....
- ¿Buenos días, me da su número de contrato?
Respiro.
- Acabo de teclearlo para que alguien me respondiera, se lo acabo de dar a su compañera, pero se lo doy de nuevo. Señorita, disculpe que se lo diga, su servicio es pésimo.
Finge no escucharme y pregunta:
- ¿A nombre de quién está?
Le respondo.
- ¿En qué le podemos ayudar?
- Quiero cancelar mi servicio de internet.
- ¿Por qué razón?
- Porque ya no lo quiero
- ¿Hay algo que podamos hacer para mejorarlo?
- Sí, quitarlo por favor.
- Tenemos opciones de..
Interrumpo, alterado ya.
- Señorita, ¿me cancela el servicio de internet por favor?! Ya no lo quiero y eso le basta, ¿o quiere que le diga que no tengo dinero, esa razón es buena?
- Ah, si es eso podemos ofrecerle un 33 por ciento de descuento.
Exploto. Las oficinas de al lado voltean a ver. Me salgo de sí y me vale madres que volteen a ver.
- Señorita, ¿me cancela el estúpido internet? Tengo dos meses pagando sin usarlo, no lo quiero, es tan complicado de entender?!
- Mire, tiene que hacer una carta, llevarla a una oficina de cable...
Lejos de mi, ya en la luna, grito sin control. No perdí el control desde una vez qu choqué en Villahermosa, hace unos 15 años. Ah! pero qué rico se siente! Me liberé.
- Señorita, ni voy a hacer ninguna carta, ni voy a ir a una oficina de cablevisión. Cancéleme el servicio AHORITA! Tiene retraso mental? -grito enfurecido-.
Y me escucho. Y me siento super mal por lo que acabo de decir. Le ofrezco disculpas.
Termino la llamada con un "número de reporte para ir a cancelar a una oficina de cable", y con un sabor amargo en la boca. Le echo todo un speech sobre la lealtad de marca, y ella me oye como escuchar a Fidel 4 horas en la televisión cubana.
Nadie ha entrado a mi oficina. El griterío sirvió!
Música, por favor. El corazón arde en rojo, me sale en iTunes. Kármico.
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